
Dijo Jobs que hace tiempo leyó una cita que tuvo presente en su vida “Si vives cada día como si fuera el último, es muy probable que algún día aciertes”. Ayer llegó ese día para él. Hoy su muerte, y su vida, forman parte del contenido de todos los medios de información del mundo.
Apple ha tenido que difundir una noticia que nunca habría querido dar. El cáncer se ha llevado finalmente a Steve Jobs, su CEO, su fundador. El genio revolucionario que reinventó el mundo de la tecnología.
Los medios lo definen hoy con calificativos como un “visionario”, un “genio”, un “mago”, un “creativo lleno de talento”… y yo, por encima de todos, valoro la capacidad que tenía para luchar por aquello en lo que creía, a pesar de las dificultades. “A veces la vida te golpea como un ladrillo, no pierdan la fe” dijo en la famosa conferencia de Stanford, y dio ejemplo en cada acto de su vida.
Su vida, contada ahora, ha sido una cuesta arriba llena de obstáculos que Jobs ha sabido superar con su espíritu y con una filosofía de vida peculiar: “there must be a better way”. Buscar la mejor manera de hacer las cosas, simplificándolas. Su lema lo aplicó a cualquiera de los dispositivos que creó y, gracias a ello, ahora podemos instalar un programa en el Mac arrastrando un archivo con el ratón, escuchar música en el iPod girando una ruleta, hacer llamadas de teléfono con una pantalla táctil o leer el periódico deslizando los dedos por el iPad.
Una de las razones de su éxito se esconde en la pasión que ponía en todo lo que hacía. Un factor clave para que lograra sobreponerse a sus primeras desilusiones empresariales o a complicados problemas de salud. En Stanford, ante miles de jóvenes universitarios recién graduados, quiso trasmitirles este sentimiento:
“Si hoy fuera el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que estoy a punto de hacer hoy? y cada vez que la respuesta ha sido NO durante varios días sé que necesito cambiar algo. Recordar que moriré pronto constituye la herramienta más importante que he encontrado para ayudarme a decidir las grandes lecciones de mi vida”.
Varios años después, el día que Jobs presentó el iPhone, su dispositivo más revolucionario, estaba tan emocionado y satisfecho con su nuevo invento que su emoción se la transmitió a toda la gente que estaba presente en la keynote. “Este día -dijo Jobs- Apple va a reinventar el teléfono y aquí está”. Sus palabras, llenas de orgullo ante su nueva creación, se convirtieron en una fantástica profecía. Desde entonces nada es igual para Apple.
Sus ganas de innovar, su capacidad por comunicar y su talento para liderar la mayor empresa tecnológica mundial le han hecho convertirse en un gurú que todo el mundo respeta y copia.
Jobs nos ha dejado un importante legado tecnológico, tan grande que muchos creen que aún no alcanzamos a ver en el horizonte la importancia de sus aportaciones. El padre del iPhone, del iPad, el dueño de la tienda que más música online vende, nos ha dejado. Hoy la pregunta que todo el mundo se hace es ¿qué pasará con Apple? Seguirá adelante, sin duda, aunque siempre se echará de menos el carisma y el talento de Jobs.
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Fuente fotografías: DeviantArt.

06 de octubre de 2011 - 18:25
Una gran pérdida! si no lo habéis visto os recomiendo buscar el discurso que dio en Standford en la ceremonia de graduación de 2005.
“Seguid hambrientos. Seguid alocados”
Saludos
06 de octubre de 2011 - 18:47
Simplemente: GRACIAS!!!!